El Reiki es una terapia complementaria a la medicina tradicional, descubierta por el japonés Mikao Usui , quien la definió como “terapia energética”. La sílaba Rei puede traducirse como “espiritual” o “universal”, mientras que Ki significa energía vital.

 

Al igual que otras prácticas tradicionales asiáticas, el Reiki potencia el equilibrio de la energía vital del organismo humano, su efecto terapéutico se produce cuando el terapeuta dirige la energía vital universal al paciente, mediante una serie de imposiciones de manos, en las que el practicante toca suavemente el cuerpo del receptor (no hace falta desvestirse).

El terapeuta sintoniza su propia energía (Ki) con la energía universal (Reiki) poniendo así a disposición del paciente un canal de energía ilimitada.

TRATAMIENTO DE REIKI

El Reiki equilibra y restaura la energía del organismo y favorece la capacidad del cuerpo para sanarse a si mismo, armonizando tanto el cuerpo como la mente. A nivel psicológico, el Reiki sumerge al paciente en un profundo estado de relajación y paz, muy beneficioso en casos de depresión o estrés y permite profundizar más en los procesos mentales que nos mantienen atados a nuestros problemas. A nivel físico calma el dolor, refuerza el sistema inmunológico y fortalece el cuerpo ante cualquier enfermedad.

Reiki jamás puede producir ningún daño, puesto que es la energía del universo y sólo fluye en las cantidades requeridas por el receptor.

Una sesión de Reiki puede durar aproximadamente cuarenta y cinco minutos y el paciente permanecerá acostado en una camilla, descalzo y vestido. Durante la sesión se utiliza música suave y aromas como incienso o esencias (aromaterapia).

Se colocan las manos sobre una serie de ubicaciones en el cuerpo y la Energía Reiki fluye.

Durante un tratamiento, se siente una relajación profunda, una gran sensación de paz. Muchas personas se quedan dormidas, cosa que no influye para nada en el resultado final, algunas sienten un cosquilleo, calor o frío en diferentes partes del cuerpo según fluye la energía, otras personas ven colores, experimentan una sensación de “flotar” o sienten emociones que salen a la superficie y otras no sienten nada y no por ello el Reiki no está funcionando.

BENEFICIOS DEL REIKI

Crecimiento Personal y Espiritual

Te ayuda a conectar con quien eres. Te aporta una técnica fácil de aprender y usar en tu día a día para encontrar tu camino, equilibrar y armonizar tu vida y sentirte bien contigo mismo y con otros.

Estrés y Ansiedad

Reiki elimina el estrés y ansiedad. Una sesión de Reiki produce una sensación de paz y de relajación. Con el tiempo, esa sensación se vuelve duradera y te acompaña en tu día a día, eliminando el estrés y la ansiedad.

Dolores crónicos

Aliviar dolores de artritis, reuma, artrosis, espalda y lumbares, dolores menstruales, migraña y de cabeza etc.

Lesiones

Para acelerar el proceso de cicatrización y para soldar lesiones óseas. Reducir la inflamación en esguinces, sanar músculos desgarrados etc.

Infecciones

Ayuda al cuerpo a aumentar su capacidad para luchar contra enfermedades virales, reforzando su sistema inmunológico (hay mejoras documentadas en personas seropositivas, por ejemplo). Otitis, gastroenteritis, infecciones de la piel etc.

Cáncer

Se ha usado con éxito en combinación con quimioterapia para ayudar al organismo a mantener la fortaleza física necesaria para los tratamientos. Ayuda mucho con los aspectos emocionales relacionados con la enfermedad y estimula nuestro sistema natural de defensas.

Depresión, agresividad y otros tipos de enfermedades mentales