Según la tradición, los cuencos tibetanos están hechos con una aleación de siete metales: oro, plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo. Su sonido metálico es fascinante y a la vez misterioso, cada metal produce su propio sonido. Los cuencos tibetanos nos ayudan en el despertar de la conciencia y en la curación de enfermedades tanto físicas como psíquicas.

 

El sonido de los cuencos tibetanos detiene el diálogo interno, calma la mente y apacigua el cuerpo.Su sonido recarga nuestro sistema energético, es útil para aliviar el sufrimiento físico y emocional, para reducir la ansiedad, la depresión, la tristeza o la hiperactividad, aliviar los dolores de cabeza, musculares o de espalda y regular la presión arterial. Se basa en el principio de resonancia, la capacidad que tiene una frecuencia para modificar a otra, cuando una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.

BENEFICIOS DEL BAÑO CON CUENCOS TIBETANOS

Rápido logro de una relajación profunda.

Suave masaje y armonización celular.

Alivio del estrés y la ansiedad

Mejora de la concentración.

Mejora de la creatividad.

Equilibrio de los hemisferios cerebrales.

Restablecimiento del equilibrio del sistema endocrino mediante la vibración de la hipófisis o pituitaria.

Fortalecimiento del sistema inmunitario.

Estímulo de la actividad de las ondas alfa o meditación profunda.

Aumento de la energía.

Equilibrio y limpieza de los chakras y del aura (y los órganos y glándulas correspondientes).

Limpieza del entorno.

Podemos conseguir la mejora en nuestra salud y el despertar de nuestra conciencia, lo que nos ayudará en nuestra evolución personal.

 

En el siguiente video puedes ver parte de una sección de baño con cuencos tibetanos